La Fundación Jove apuesta por un nuevo proyecto artístico para la integración de discapacitados

Artistas gallegos de primer nivel y 15 alumnos con distintos tipos de discapacidad se unieron en 2012 para sacar a la luz “15 cuentos breves y extraordinarios. Arte contemporáneo Fundación María José Jove”. Los buenos resultados de aquel “programa pionero” que nació, de forma excepcional, el año pasado han empujado a la Fundación María José Jove a apostar de nuevo por unir arte y discapacidad. Bajo el título “hablar conARTE” ayer pusieron en marcha talleres creativos para promover la integración social de personas con distintos problemas.

Óscar Cabana, Borja López, Felipa Jove, Marta García-Fajardo, abrió el taller | Fotografía: Pedro Puig | elidealgallego.com

Óscar Cabana, Borja López, Felipa Jove, Marta García-Fajardo, abrió el taller | Fotografía: Pedro Puig | elidealgallego.com

La presidenta de la Fundación María José Jove, Felipa Jove, presentó ayer la iniciativa, horas antes de que los primeros nueve alumnos pusieran a trabajar su creatividad. Jove, que aludió a los buenos resultados de 2012, explicó que el nuevo plan surge con la intención de continuar “en ese camino con talleres impartidos por expertos y artistas para favorecer la integración y el apoyo al desarrollo intelectual”.

Talleres independientes
Estimular los sentidos será otra de las metas que se plantean. Y, de hecho, la representante de la entidad comentó que el primer espacio artístico estará dedicado “a la discapacidad auditiva”. Hasta mayo nueve alumnos tutelados por miembros de la Asociación Coruñesa de Promoción del Sordo contarán con la experiencia de los profesores “Óscar Cabana y Borja López del colectivo No Importa”.

“Es importante hacer proyectos con personas con inquietudes”, resaltó Jove, que cedió la palabra a la directora de la colección de arte de la Fundación. Marta García-Fajardo reiteró que este programa se inicia tras ver que “la idea del año pasado despertaba mucho interés entre participantes, artistas, espacios expositivos y público en general”.

“Nos quedamos muy sorprendidos por el potencial creativo de los discapacitados intelectuales”, afirmó y aseguró que además de los beneficios intelectuales del arte también está “el de la satisfacción personal”.

A expensas de los resultados que se extraigan de los cursos –serán “dos anuales, totalmente independientes, con otros usuarios, otros artistas y otro tema”–, la Fundación estudia cómo hacer visible todo el trabajo de los alumnos.

Sonia Dapena

+ artículo publicado en Ideal Gallego